Canarsie, Brooklyn. Agende aquí su examen y, si lo necesita, tenga nuestro auto listo en el sitio.
En esta parte de Canarsie abundan los cruces con señal de alto y las aceras con autos estacionados de ambos lados. El punto de encuentro preciso viene incluido en la confirmación de su cita.
Complete sus datos y lo contactaremos por teléfono o mensaje de texto para confirmar la fecha.
El examen de manejo pide algo más que saber manejar. Antes de reservar hay que cumplir algunos requisitos, y el mismo día el examinador revisa sus papeles, a su acompañante y el auto antes de que empiece el recorrido. Si en ese momento falta algo, el examen podría no realizarse, así que lea esta lista ahora y vuelva a repasarla la semana del examen. Cada punto trae la razón que lo explica, porque una regla se recuerda mucho mejor cuando uno entiende para qué sirve.
Solo quien tiene un permiso de aprendizaje del Estado de Nueva York vigente puede reservar un examen de manejo, y además en su expediente debe quedar al menos un examen sin usar. El permiso importa más allá del día del examen, porque es la forma en que el DMV lo identifica: el número de 9 dígitos impreso en el frente es la llave para reservar, cambiar o cancelar la cita. Si ya reprobó dos exámenes, el DMV le exige pagar un cargo adicional antes de dejarle reservar otra vez.
Si nunca ha tenido licencia de Nueva York, el DMV no programa el examen hasta que su requisito de prelicencia conste en el sistema. Para la mayoría, eso significa un MV-278 con menos de un año de emitido; el certificado de educación vial (MV-285) sirve durante dos años, y si hizo el programa autodirigido por internet, su finalización cuenta cuando es del último año. Al reservar se pide el número del certificado, así que téngalo cerca cuando usted o nosotros hagamos la cita. Si pierde el MV-278, lo repone la escuela que dio el curso, no el DMV, y necesita el reemplazo antes de reservar.
Quien tiene menos de 18 años debe esperar a que su permiso cumpla por lo menos seis meses para reservar, y los períodos en que estuvo suspendido no se cuentan. Además, debe sumar al menos 50 horas de práctica supervisada, 15 o más de ellas después de que se pone el sol, y su padre, madre o tutor las certifica firmando el formulario MV-262. El examinador se queda con un MV-262 completo en cada intento, así que tenga uno listo cada vez que se presente, no solo la primera. La idea detrás de ambas reglas es que el adolescente llegue a la licencia solo después de haber practicado de verdad, también de noche.
El examinador revisa y fotografía sus papeles antes del recorrido, así que cada uno tiene que ser el auténtico. Lleve su permiso de aprendizaje de Nueva York físico con foto (la NY Mobile ID no se acepta) y, si tomó el curso de forma presencial o en una clase en vivo, el MV-278 original, ya que las fotocopias se rechazan. Un permiso provisional sin foto debe ir acompañado de una licencia con foto expedida en Nueva York o de una tarjeta de identificación de no conductor, también de Nueva York y con foto, porque los documentos con foto de otros estados no valen. Los residentes nuevos que se examinan con una licencia de otro país que no está impresa en inglés llevan además una traducción certificada o un Permiso Internacional de Conducir (IDP), y al aprobar dejan la licencia extranjera en manos del examinador.
Fíjese si su permiso tiene la restricción de lentes correctivos. Si la tiene, use o lleve sus anteojos o lentes de contacto el día del examen, porque esa restricción se aplica a todo lo que maneje, incluido el examen. Si normalmente usa lentes de contacto, llevar unos anteojos de repuesto en la bolsa es una precaución sencilla.
No puede llegar solo. Cuando otra persona con licencia es quien maneja hasta el sitio, tiene que ser mayor de 18; cuando usted maneja hasta allí con su permiso, quien lo acompañe tiene que tener más de 21, porque un aprendiz solo puede ir al volante junto a alguien de 21 o más con licencia para esa clase de vehículo. En los dos casos, el acompañante debe traer la tarjeta de su licencia, válida para el auto con el que usted se examina, porque a esa persona tampoco se le acepta la Mobile ID. Acuerde la fecha con tiempo: los exámenes casi siempre son entre semana, y eso puede significar pedir el día libre en el trabajo.
El DMV no proporciona autos, así que conseguirlo corre por su cuenta, y antes de salir el examinador lo fotografía. El registro, el seguro y la inspección deben estar vigentes; el auto necesita dos placas permanentes y no un permiso de tránsito temporal; y debe estar limpio y funcionar bien, incluidas las puertas y los cinturones, con el cinturón del pasajero delantero libre para el examinador. Si es rentado, también necesita el contrato de renta junto con un permiso escrito que autorice usarlo en el examen, y durante la prueba el control de crucero adaptativo y el autoestacionamiento deben quedar apagados. Si no tiene auto propio, o ningún conductor con licencia que pueda llevarlo, puede contar con nuestro auto por $115 por día de examen: viene con seguro completo, listo para el examen del DMV, lo espera en su sitio e incluye un breve recorrido de calentamiento previo.
El DMV sugiere presentarse hasta 15 minutos antes de la hora de su examen. El verdadero riesgo es la tardanza: a quien llega tarde puede que no le tomen el examen, y entonces tendrá que reservar otra fecha. Nuestro consejo es estar en la zona unos 30 minutos antes, o una hora completa si se examina en nuestro auto, porque primero viene el recorrido de calentamiento. Antes de salir de casa, confirme que su cita sigue en pie, ya que el DMV puede cancelar o cambiar exámenes cuando hace mal tiempo o hay obras en la calle, y póngase ropa adecuada para el clima, porque en algunos sitios no hay ningún techo donde esperar.
Solo su conductor acompañante puede estar con usted en el sitio, así que familiares, amigos y niños tendrán que esperar en otro lado, por muchas ganas que tengan de apoyarlo. Las fotocopias del MV-278 y las versiones de su identificación en el teléfono no se aceptan, de modo que no sirven para reemplazar un original olvidado. La ley estatal prohíbe las armas de fuego en los sitios de examen del DMV, salvo autorización. Si lo lleva un instructor de manejo, sepa que, según las pautas del DMV dirigidas a las escuelas, el instructor no va en el auto durante el examen y no debe darle indicaciones en el sitio.
Para que quede claro quiénes somos: somos un servicio privado e independiente, no el DMV, y los exámenes de manejo los toman únicamente examinadores del DMV. Lo que cobra el DMV se paga aparte al Estado de Nueva York. Si prefiere no buscar fecha por su cuenta, podemos reservarle una Cita Estándar por $25 (normalmente unas 5-9 semanas, según el sitio) o una Cita Urgente por $75 (normalmente unas 1-3 semanas, a menudo buscando en varios sitios cercanos), y el día y la hora se los confirmamos por correo electrónico o mensaje de texto.
Saber de antemano en qué orden ocurren las cosas quita buena parte de los nervios. Así se desarrolla normalmente un examen de manejo en Nueva York, desde que usted sale de su casa hasta que su resultado aparece en internet.
El DMV puede cancelar, cambiar o reprogramar exámenes por mal tiempo o por obras en la vía. Consulte su cita en el sistema de citas del DMV antes de ponerse en camino, para no cruzar la ciudad por un examen que ya no se va a realizar. La noche anterior, guarde todos sus documentos en una misma carpeta para que nada se quede en casa.
El DMV indica que hay que estar en el sitio hasta 15 minutos antes de la cita, y advierte que si usted llega tarde es posible que el examinador no pueda tomarle el examen. Estacionar y encontrar la fila en un barrio que no conoce lleva su tiempo, por eso le sugerimos llegar a la zona unos 30 minutos antes. Si va a usar nuestro auto, calcule 60 minutos, porque el recorrido de calentamiento se hace antes del examen.
No todos los sitios de examen tienen dónde resguardarse, y es posible que pase un buen rato esperando afuera o dentro del auto. Use ropa adecuada para el clima y un calzado que le permita sentir los pedales. Las botas pesadas o las sandalias sueltas hacen que frenar con suavidad sea más difícil de lo necesario.
Según la guía del DMV para escuelas de manejo, el auto se coloca al final de la fila de vehículos que esperan su turno, con los papeles listos para el examinador. Tenga en la mano su permiso, su MV-278 original y, si es menor de 18 años, su MV-262 firmado, en lugar de dejarlos al fondo de una bolsa.
El examinador revisa sus documentos y le toma fotos a usted, a sus papeles, a su permiso de aprendizaje y al auto. El auto también sale en las fotos y tiene que cumplir los requisitos del DMV: papeles en regla, placas permanentes, puertas y cinturones de seguridad que funcionen, y un cinturón del pasajero delantero limpio y utilizable para el examinador. Si el auto no cumple los requisitos, puede que el examen no se lleve a cabo y tendría que conseguir otra fecha.
Su conductor acompañante es la única persona que puede estar con usted en el sitio, y el DMV no permite otros pasajeros. La guía del DMV para escuelas de manejo pide a los instructores que no vayan en el auto durante el examen, que no den indicaciones en el sitio y que no le den al examinador opiniones sobre el alumno. Cualquier acompañante hace bien en adoptar esa misma actitud y dejar que el recorrido quede entre usted y el examinador.
El examen se hace en calles normales de la ciudad, cerca del sitio. Siga las instrucciones del examinador, maneje como lo practicó y no intente adivinar qué viene después: la guía del DMV para escuelas de manejo dice con claridad que los examinadores no buscan engañar a los aspirantes. Cuente con el estacionamiento en paralelo, que según el Manual del Conductor (Driver's Manual) forma parte de todos los exámenes, y esté preparado para una vuelta en tres puntos (three-point turn), que pueden pedirle.
Al terminar el recorrido le entregan una tarjeta que explica cómo consultar su resultado. Los resultados se publican en internet después de las 6 p.m. del día del examen. Si aprobó, puede obtener por internet su licencia provisional y empezar a manejar con ella junto con su permiso con foto. Si no aprobó, puede reservar un nuevo examen cuando hayan pasado al menos 14 días.
El DMV no publica la hoja de calificación del examen Clase D, pero su guía para escuelas de manejo menciona las áreas que se califican: los giros, el estacionamiento en paralelo, la observación, las vueltas en U, el criterio y las normas de tránsito. Las destrezas que siguen desglosan esas áreas en los hábitos que se notan durante el recorrido. Ninguna es una trampa. Cada una es algo que un conductor prudente hace en todos sus trayectos.
El examinador quiere ver que sus ojos trabajan antes que sus manos y sus pies. Eso significa mirar los espejos con regularidad, girar la cabeza para revisar los puntos ciegos antes de separarse de la acera o cambiar de carril, y observar cada intersección antes de entrar en ella. Girar la cabeza importa porque los espejos dejan zonas sin cubrir donde un ciclista o un auto pequeño pueden quedar fuera de la vista.
La ley de Nueva York exige poner la direccional al menos 100 pies antes de girar o de cambiar de carril. La regla existe para que conductores, ciclistas y peatones conozcan su intención cuando todavía tienen tiempo de reaccionar. Una direccional que se enciende cuando el volante ya está girando no les sirve de nada.
Un buen giro empieza bastante antes de la esquina. Ponga la direccional, reduzca la velocidad, colóquese en el carril correcto, revise si hay personas en el cruce peatonal y luego gire con suavidad hacia el carril que corresponde en la nueva calle, sin abrirse demasiado ni recortar la esquina. El frenado debe terminar antes del giro, no a mitad de él.
El Manual del Conductor indica que el estacionamiento en paralelo forma parte de todos los exámenes de manejo. Al terminar, sus ruedas no deben quedar a más de un pie del borde de la acera. El método del manual empieza deteniéndose al lado del auto que está delante del espacio, con unos dos pies de separación entre ambos vehículos, antes de comenzar a retroceder. Hacerlo rápido no le da ninguna ventaja, y los movimientos lentos facilitan mucho corregir el ángulo.
Es posible que le pidan dar la vuelta con el auto. En una calle estrecha de doble sentido, el método del manual es la vuelta en tres puntos. Las vueltas en U son ilegales en las zonas comerciales de la ciudad de Nueva York, donde haya un letrero de NO U-TURN (prohibida la vuelta en U), en las zonas escolares y en cualquier lugar donde los demás conductores no puedan verlo a 500 pies en cada dirección. Saber cuándo no se permite una vuelta en U también forma parte de esta destreza.
Esta área abarca lo básico que, para el día del examen, debería salirle de forma automática: detenerse por completo en los letreros de alto (stop), respetar las señales y las marcas de los carriles, ceder el derecho de paso cuando la ley lo exige y mantener la velocidad indicada. Las zonas escolares merecen atención especial, porque la velocidad más baja y la presencia de niños junto a la calle no dejan margen para errores.
El criterio tiene que ver con las decisiones más que con la mecánica: elegir un espacio seguro antes de incorporarse, dejar suficiente distancia con el auto de adelante, adaptar la velocidad al tráfico y al clima, y anticipar lo que podría hacer un camión estacionado en doble fila o la puerta de un auto que se abre. En el curso de prelicencia esto se enseña como mantener un colchón de espacio (space cushion) alrededor de su vehículo.
Frenar y mover el volante de forma suave y predecible demuestra que usted controla el auto, en lugar de ir reaccionando a lo que hace. Las frenadas bruscas, las manos que se resbalan del volante en una curva o el auto que se va hacia atrás al arrancar en una pendiente indican un conductor que todavía no se siente cómodo, y el examen existe justamente para averiguar eso.
El DMV no permite usar el control de crucero adaptativo ni el estacionamiento automático en paralelo durante el examen. Las funciones de aviso, como las cámaras de reversa, los sensores de estacionamiento y las alertas de punto ciego, pueden quedar encendidas, pero es el examinador quien decide si usted manejó de forma segura por sí mismo, y el DMV aclara que esa decisión es definitiva. La cámara es una ayuda. Aun así, se espera que usted gire la cabeza para mirar.
Manejar en la ciudad significa estar en contacto constante con peatones, ciclistas, autobuses y vehículos de reparto. Dejar espacio a los ciclistas al pasarlos, estar atento a las personas que salen de entre autos estacionados y tener paciencia detrás de un autobús detenido forman parte de la observación y el criterio que califica el examinador.
Una aclaración sobre la calificación: el DMV no publica cuántos puntos vale cada falta ni cuál es el mínimo para aprobar el examen Clase D. Las tablas de puntos que circulan por internet provienen de fuentes no oficiales y ni siquiera coinciden entre sí, así que no base su preparación en ellas. Practique las áreas que se califican hasta que le resulten rutinarias. Su resultado se publica en internet después de las 6 p.m. del día del examen.
El DMV no proporciona un vehículo para el examen de manejo. Usted debe llegar con uno, y el examinador lo fotografía junto con usted y sus documentos antes del recorrido. Al reservar el examen, el sistema del DMV incluso le pide los datos de un vehículo representativo. Si el auto no cumple los requisitos, puede que el examen no se realice y tendría que reservar otra fecha, así que vale la pena revisarlo todo con bastante anticipación.
El auto debe estar registrado y el registro tiene que seguir vigente el día del examen. Si le presta el auto un familiar o un amigo, pida ver el registro en lugar de suponer que está al día. Si el auto pertenece a alguien que se mudó a Nueva York hace poco, recuerde que un vehículo debe registrarse aquí dentro de los 30 días después de que su dueño se hace residente.
El auto debe estar asegurado. Si está registrado en Nueva York, la póliza tiene que ser de una compañía autorizada por el Departamento de Servicios Financieros de Nueva York (Department of Financial Services), y el DMV no acepta seguros de otros estados. El nombre que figura en el seguro y el del registro deben coincidir exactamente, porque una diferencia puede llevar al DMV a suspender la licencia y el registro del dueño.
Nueva York exige una inspección de seguridad al menos una vez cada 12 meses y cada vez que el auto cambia de dueño. Revise la fecha de la calcomanía del parabrisas, porque una inspección que vence pocos días antes de su examen es un detalle fácil de pasar por alto. La inspección revisa frenos, llantas, luces, limpiaparabrisas, bocina, espejos, cinturones de seguridad y vidrios, así que una inspección reciente sirve también como revisión útil del auto antes del examen.
El auto necesita placas permanentes asignadas a ese vehículo y colocadas en él, una adelante y otra atrás. Un auto que todavía circula con un permiso de tránsito temporal, como pasa a veces con un auto recién comprado, no se puede usar para el examen.
El DMV exige un auto que funcione correctamente. La ley estatal ya obliga a tener frenos y dirección que funcionen, bocina, limpiaparabrisas que despejen el parabrisas, direccionales y luces de freno. Unos días antes del examen, dé una vuelta alrededor del auto con alguien que le ayude y revise cada direccional y cada luz de freno, ya que una luz quemada no se ve desde el asiento del conductor.
El Manual del Conductor menciona las puertas y los cinturones de seguridad en funcionamiento como parte del buen estado del vehículo. El día del examen, el cinturón del pasajero delantero es el más importante, porque lo usa el examinador. Asegúrese de que abroche y se suelte con facilidad, y de que no quede escondido bajo una funda de asiento o entre objetos.
El DMV exige que el auto de examen esté limpio. En la práctica, el asiento del pasajero y el espacio para sus pies deben estar vacíos, los vidrios deben permitir ver con claridad y no debe haber nada suelto en el piso que pueda deslizarse bajo los pedales en una frenada fuerte.
La ley exige un espejo retrovisor que muestre el tráfico de atrás y, en los autos registrados en Nueva York de 1968 en adelante, un espejo exterior ajustable del lado del conductor. El parabrisas y las ventanas laterales delanteras no pueden estar polarizados ni cubiertos de manera que dejen pasar menos del 70 por ciento de la luz. Un polarizado oscuro instalado después de fábrica puede convertir un auto en buen estado en una mala opción para el examen.
Durante el examen no se pueden usar el control de crucero adaptativo ni el estacionamiento automático en paralelo. Los sistemas de aviso, como cámaras, sensores de estacionamiento, monitores de punto ciego y alertas de salida de carril, están permitidos, igual que los sistemas de asistencia como el frenado automático de emergencia. Aprenda dónde están esos ajustes antes del día del examen para no andar buscando en los menús mientras espera en la fila.
Si el auto es rentado, necesita el contrato de renta y una autorización por escrito para usarlo en un examen de manejo. Para un auto con placas de otro estado, el DMV no publica una regla clara en ningún sentido, así que confírmelo con el DMV con anticipación en vez de descubrirlo en el sitio.
Todo aspirante necesita un conductor acompañante el día del examen, y la edad mínima depende de cómo llegue usted al sitio. Si lo lleva manejando un conductor con licencia, esa persona debe ser mayor de 18 años. Si usted, como titular del permiso, maneja hasta el sitio, la persona a su lado debe ser mayor de 21 años, porque quien tiene permiso de aprendizaje solo puede manejar con un supervisor de al menos 21 años que tenga licencia para ese tipo de vehículo. En ambos casos, el acompañante debe llevar una licencia de conducir física válida para el auto del examen, y el DMV no acepta la NY Mobile ID ni del acompañante ni de usted. Su acompañante es la única persona permitida en el sitio con usted, así que los amigos y familiares que quieran darle ánimo deben esperar en casa. Los menores de 18 años en la ciudad de Nueva York tienen reglas de práctica más estrictas, que se explican más abajo en la sección para conductores jóvenes.
Examinarse en un auto que ya conoce tiene ventajas reales. Sabe dónde está cada control, con cuánta fuerza responde el freno, cómo entra el auto en un espacio de estacionamiento y dónde están sus puntos ciegos. Si el auto cumple todos los requisitos anteriores y tiene un acompañante que cumple la regla de edad y de licencia, usarlo no le cuesta nada extra, y puede practicar en el mismo auto con el que va a examinarse. Eso sí, todo el trabajo recae en usted: revisar las fechas del registro, el seguro y la inspección, las placas, los cinturones y las luces, limpiar el auto por dentro y asegurarse de que su acompañante esté disponible, teniendo en cuenta que el DMV programa los exámenes casi siempre en días de semana.
La dificultad aparece cuando falta una pieza. Muchos neoyorquinos no tienen auto, sobre todo los adultos que aprenden a manejar por primera vez y las personas que llegaron hace poco de otro país. Puede que el auto de la familia tenga los papeles vencidos o placas temporales, o que no haya nadie con la licencia adecuada que pueda tomarse libre un día de semana. Un auto rentado exige papeleo adicional, y un auto con polarizado oscuro o con funciones que usted no sabe desactivar suma riesgos. En esas situaciones, preocuparse por el auto puede consumir más energía que el examen mismo.
Nuestro auto está pensado precisamente para esos casos. Cuesta $115 por día de examen, tiene seguro completo, está preparado para un examen de manejo del DMV y lo espera en el sitio. La desventaja, para ser francos, es que no es el auto en el que usted practicó. Por eso se incluye un breve recorrido de calentamiento antes del examen y por eso le pedimos llegar 60 minutos antes: esa hora le da margen para ajustar la posición del asiento, revisar los espejos y conocer los pedales antes de que el examinador esté listo. Si ya tiene un auto adecuado y un acompañante que cumple los requisitos, es posible que no necesite nuestro auto en absoluto.
El auto cuenta con seguro completo. No necesita pedirle prestado un auto a nadie ni depender de la póliza de otra persona para su examen.
El auto está preparado para usarse en un examen de manejo de Nueva York. En lugar de revisar un auto prestado la misma mañana del examen, usted puede concentrarse en sus documentos y en su manera de manejar.
Llevamos el auto al sitio donde está reservada su cita, en cualquiera de los 27 sitios que tiene la ciudad de Nueva York. Llegar hasta el sitio corre por su cuenta, así que planifique el trayecto con anticipación.
Antes del examen hace un breve recorrido de calentamiento. Aprovéchelo para encontrar una posición cómoda en el asiento, acomodar los espejos y sentir cómo responden el freno y el volante, de modo que la primera vez que pise el pedal no sea con el examinador a su lado.
Con nuestro auto le pedimos estar allí una hora antes de su cita, frente a unos 30 minutos si lleva su propio auto. El tiempo extra es para el recorrido de calentamiento, de modo que no le quite minutos al horario de su examen.
El auto puede combinarse con una Cita Estándar de $25 o con una Urgente de $75, o agregarse después de que su cita ya esté reservada. El precio es por día de examen, y las tarifas del DMV van aparte y se pagan al estado.
El curso de prelicencia de 5 horas es una clase de seguridad vial que sigue un temario redactado por el DMV. Dura unas cinco horas y se queda por completo en el lado teórico del manejo: cómo funcionan juntos el conductor, el vehículo y el entorno de la vía como un solo sistema, los hábitos que lo mantienen lejos de los choques, cómo las emociones y las actitudes influyen en los riesgos que uno toma, y lo que el alcohol y otras drogas le hacen a quien maneja. La ley estatal exige que al menos dos horas traten sobre alcohol y drogas, además de bloques breves de concientización sobre autobuses escolares, motocicletas, zonas de obras, furia al volante y las personas que van a pie o en bicicleta. La práctica al volante es otra tarea, porque, como advierte el DMV, en el curso no se maneja y la clase no basta por sí sola para llegar preparado al examen de manejo.
La idea detrás de este requisito es que hay lecciones que se aprenden mucho mejor en una clase que descubriéndolas en pleno tráfico. El DMV ubica el curso dentro del programa estatal de seguridad vial, que busca prevenir choques, salvar vidas y reducir las infracciones de los conductores nuevos. Sus objetivos son prácticos: conocer sus responsabilidades y las normas de tránsito, entender por qué importa el cinturón de seguridad y reconocer cómo el cansancio, el alcohol y otras drogas cambian la manera de manejar. Conviene no confundirlo con el curso de manejo defensivo (PIRP), que es el que da descuentos en el seguro o reduce puntos: este es un requisito aparte, con su propio propósito.
Quien no tiene una licencia de manejo del Estado de Nueva York necesita el curso, o un programa aprobado de educación vial de la secundaria o la universidad, antes de que el DMV le dé fecha para el examen de manejo. Eso incluye a los adultos que se ponen al volante por primera vez, a los adolescentes que buscan una licencia juvenil, a quienes tuvieron licencia de Nueva York pero la dejaron vencer hace dos años o más, y a quienes se mudaron aquí con una licencia de otro país, que además deben aprobar el examen escrito y el de manejo. Quien tiene una licencia expedida en otro estado de Estados Unidos o en una provincia de Canadá puede canjear una licencia que cumpla los requisitos mediante un trámite aparte del DMV, en el que no figura el curso. Nuestra clase la da en vivo un instructor, el formato que el DMV llama educación a distancia, así que está abierta desde los 16 años; el programa autodirigido por internet es otro formato, reservado para personas de 18 años o más.
Al terminar la clase usted obtiene el MV-278, el Certificado de Finalización del Curso de Prelicencia, que el DMV exige antes de programar su examen de manejo. Se emite después de que usted completa la clase, y le avisamos cuando el suyo está listo. El certificado es válido por un año desde la fecha de emisión y no se puede renovar, así que si vence antes de que reserve, hay que volver a tomar el curso. Lleve el original al examen, porque no se aceptan copias, y si alguna vez se le pierde, lo repone la escuela que dio el curso, no el DMV.
El DMV pide que tenga su permiso de aprendizaje de Nueva York, y que esté vigente, antes de empezar el curso en cualquiera de sus formatos, así que el examen del permiso es su primer paso. La escuela usa el permiso para confirmar quién es usted y que puede tomar la clase. Si acaba de aprobar el examen del permiso y la tarjeta aún no le ha llegado, tenga en cuenta que el DMV recomienda contar con hasta tres semanas para que llegue por correo un documento con foto.
Cuando el instructor se lo pida, muestre su permiso frente a la cámara para que se pueda verificar su identidad antes de empezar la clase. El permiso plástico con foto basta por sí solo. Un permiso provisional sirve únicamente junto con una identificación con foto del gobierno de Nueva York, como la tarjeta de identificación de no conductor o una licencia o un permiso de Nueva York con foto ya vencidos; un pasaporte o una licencia de otro estado, por sí solos, no lo reemplazan.
Sirve una computadora portátil, una tableta o un celular, siempre que la cámara y el micrófono funcionen, porque el instructor necesita verlo y escucharlo cuando usted hace una pregunta. El celular funciona, pero una pantalla más grande cansa menos la vista durante una clase de cinco horas. Pruebe la cámara y el sonido un día antes y deje el cargador conectado cerca.
La clase es en vivo, así que una conexión que se corta significa perderse partes del contenido y quedarse con la imagen congelada. Conéctese desde el punto de su casa donde mejor llega el wifi, o con un plan de datos confiable, y pida a los demás que eviten ver videos pesados mientras dura la clase. Si puede elegir, un lugar cerca del router es más seguro que una señal débil en el otro extremo del apartamento.
Elija un lugar donde pueda sentarse, escuchar y hablar sin interrupciones, como un cuarto con la puerta cerrada o una mesa lejos del televisor. El ruido de fondo hace más difícil retener el contenido y más incómodo activar el micrófono para preguntar. Si hay otras personas en casa, unos audífonos ayudan.
La clase es una sola sesión en vivo y continua de unas cinco horas, así que trátela como un turno de trabajo: sin mandados, sin citas, sin nada que lo obligue a irse a la mitad. Entre a la sesión con unos minutos de anticipación, ya que a quien llega tarde pueden no dejarlo entrar. Coma algo antes y tenga agua a mano para mantenerse concentrado hasta el final.
Tenemos grupos separados en inglés y en español, y los grupos en español los da un instructor bilingüe. Elija el idioma en el que se sentiría cómodo levantando la mano para preguntar, porque los conceptos legales como el consentimiento implícito (implied consent) se entienden mejor en el idioma que usted domina. El certificado es el mismo MV-278 en cualquiera de los dos grupos.
Abra nuestro calendario, que muestra las fechas disponibles para cada grupo de idioma. Los cupos de cada grupo son limitados, así que conviene reservar en cuanto sepa qué fecha le queda bien. Piense también en el momento: el certificado dura un año y tiene que seguir vigente en el momento de reservar el examen, así que tómelo cuando calcule hacer esa reserva dentro del año.
Inscríbase en el grupo que eligió. Los $40 cubren la clase en vivo y su certificado MV-278, sin cargo aparte por el certificado. Ese precio es solo nuestro; las tarifas del DMV por el permiso y el examen de manejo van aparte y se pagan al estado.
Después de inscribirse, le llega el enlace de la clase en vivo junto con las instrucciones para conectarse. Guarde ese mensaje donde pueda encontrarlo fácilmente el día de la clase, y compruebe con anticipación que el dispositivo que va a usar abre el enlace, para resolver antes de la clase cualquier aplicación que haya que descargar o permiso que haya que aceptar.
El día de la clase, entre al enlace cuando falten unos minutos para empezar. Llegar tarde puede significar quedarse fuera, y esos minutos de margen le permiten arreglar con calma un micrófono silenciado o una cámara oscura en vez de hacerlo con prisa. Siéntese con una fuente de luz de frente para que el instructor lo vea con claridad.
Antes de empezar, el instructor verifica la identidad de cada estudiante. Cuando se lo pida, levante su permiso con foto frente a la cámara, o bien su permiso provisional junto con su identificación con foto de Nueva York. Este paso es el que asegura que el certificado quede a nombre de quien realmente asistió.
Un instructor da toda la sesión en tiempo real, y usted puede hacer preguntas a medida que surge cada tema: el sistema de transporte vial, el manejo defensivo y el espacio de seguridad alrededor del auto, el derecho de paso y las intersecciones, las distracciones y el cansancio al volante, cómo compartir la vía, el manejo agresivo y la furia al volante, y las leyes sobre alcohol y drogas, entre ellas la ley de Tolerancia Cero (Zero Tolerance) y la Ley de Leandra (Leandra's Law). En ningún momento se maneja, y no hay examen final: para completar el curso basta con estar presente en toda la clase. Quédese con el grupo hasta que el instructor cierre la sesión.
Su MV-278 se emite después de que usted completa la clase, y le avisamos cuando está listo. Guarde el original en un lugar seco donde no se doble, ya que en el examen de manejo solo se acepta el original, y la guía del DMV para las clases en vivo a distancia indica que el estudiante firma el certificado antes de reservar. Después reserve su examen, por su cuenta con el DMV o con nosotros, con la Cita Estándar de $25 o la Urgente de $75. Al reservar le pedirán el número del certificado, el número de 9 dígitos que trae su permiso, el código postal de la zona donde le gustaría examinarse, un teléfono celular e información sobre el auto que va a llevar.
Si todavía no tiene una licencia de Nueva York, necesita tres cosas: un permiso de aprendizaje vigente, un examen de manejo sin usar en su expediente y el requisito de prelicencia cumplido. Para la mayoría de las personas, esto último es el certificado MV-278 del curso de 5 horas, y sin él el DMV no programa el examen. Los menores de 18 años además necesitan seis meses con el permiso. El certificado tiene una validez de un año desde el día en que se emite y no se puede extender, así que planifique el curso pensando en cuándo va a reservar. Nuestro curso de 5 horas en vivo por internet cuesta $40 con el certificado incluido, y tenemos grupos en inglés y en español.
Con nuestra Cita Estándar de $25, la mayoría de las personas espera unas 5-9 semanas, según el sitio. Con la Cita Urgente de $75 buscamos las fechas libres más cercanas, muchas veces en varios sitios de la zona, y la mayoría espera unas 1-3 semanas. El verano y las vacaciones escolares son las épocas de más demanda, y ser flexible con el sitio suele dar una fecha más temprana.
Sí. Si usted se instala en Nueva York y su licencia es de otro país (Canadá es la excepción), el DMV lo considera un aspirante nuevo: debe aprobar el examen escrito, completar el curso de 5 horas y aprobar el examen de manejo. Una vez que aprueba, entrega su licencia extranjera al examinador. Si esa licencia no está impresa en inglés, lleve al examen un Permiso Internacional de Conducir (International Driving Permit) o una traducción certificada.
Un conductor acompañante y nadie más. Esa persona debe ser mayor de 18 años si lo lleva manejando hasta el sitio, o mayor de 21 si usted maneja hasta allí con ella al lado, y debe llevar una licencia física válida para el auto del examen. No se acepta la NY Mobile ID. El DMV no permite otros pasajeros en el sitio, así que la familia y los amigos deben quedarse en casa.
Su permiso de aprendizaje físico de Nueva York con foto, su MV-278 original (no se aceptan fotocopias), un MV-262 completo si es menor de 18 años, anteojos o lentes de contacto si su permiso indica la restricción de lentes correctivos, y un auto que cumpla los requisitos del examen, o bien nuestro auto. Si solo tiene un permiso provisional sin foto, lleve también una licencia con foto o una identificación de no conductor de Nueva York, porque no se aceptan identificaciones con foto de otros estados.
La indicación del DMV es llegar hasta 15 minutos antes de la cita, y advierte que si llega tarde es posible que el examinador no pueda tomarle el examen. Nosotros le sugerimos llegar a la zona unos 30 minutos antes, para tener tiempo de estacionar y encontrar la fila. Si va a usar nuestro auto, cuente con 60 minutos, porque el recorrido de calentamiento se hace antes de su examen.
Sí. El DMV no facilita un auto, pero puede reservar el nuestro por $115 por cada día de examen. Tiene seguro completo, está preparado para el examen de manejo del DMV, se lleva hasta su sitio de examen y trae incluido un breve recorrido de calentamiento. Está pensado para quienes no tienen auto propio o no cuentan con un conductor con licencia que los lleve.
El DMV no publica una hoja de calificación, ni el valor de cada falta en puntos, ni el mínimo para aprobar el examen Clase D, así que las tablas de puntos que encuentre en internet no son oficiales. La guía del DMV para escuelas de manejo enumera las áreas que se califican (giros, estacionamiento en paralelo, observación, vueltas en U, criterio y normas de tránsito) y aclara que el examinador no intenta engañar a los aspirantes. Practicar esas áreas a fondo es la preparación más confiable.
El DMV no publica una duración oficial para el examen Clase D, así que tome con cautela las cifras exactas que vea en internet. La visita completa dura más que el recorrido, porque primero hay una fila, una revisión de documentos y fotos. Evite programar algo importante justo después de su cita.
Al terminar el recorrido le dan una tarjeta que explica cómo consultar su resultado. Los resultados se publican en internet después de las 6 p.m. del día del examen. Si aprobó, puede obtener por internet una licencia provisional y manejar con ella junto con su permiso con foto, y la licencia con foto le llega por correo en unas dos semanas.
Su permiso de aprendizaje sigue vigente hasta la fecha de vencimiento, y puede volver a presentar el examen pasados al menos 14 días. Lo que pagó por el permiso cubre dos exámenes de manejo. Después de reprobar dos veces, paga $10 por otros dos exámenes antes de poder reservar de nuevo. Aproveche el tiempo entre un intento y otro para practicar a conciencia las áreas que se califican.
El DMV ofrece asistencia telefónica gratuita en 12 idiomas al 1-518-486-9786, entre ellos español, chino, ruso, bengalí, coreano, criollo haitiano y árabe, y la hoja de programación del examen de manejo y la tarjeta de resultados están entre sus documentos traducidos. Las páginas del DMV sobre el examen de manejo no mencionan intérpretes durante el examen, y solo su conductor acompañante puede ir al sitio, así que tiene sentido aprender en inglés las instrucciones de manejo más comunes antes del día del examen. Nuestro curso de 5 horas tiene grupos tanto en inglés como en español.
Si reservamos nosotros su cita, avísenos 48 horas antes del examen como mínimo y buscaremos con usted una nueva fecha. Es posible que el cambio implique un cargo. El DMV también puede cambiar o cancelar exámenes por mal tiempo o por obras en la vía, así que revise su cita antes de salir de casa.
No. Somos una empresa privada e independiente, no una agencia del gobierno. Los exámenes de manejo los toman examinadores del DMV, y todo lo que cobra el DMV, como la tarifa del permiso que cubre sus dos primeros exámenes, se paga al Estado de Nueva York, no a nosotros. Nuestros precios cubren solamente nuestros propios servicios: $25 por la Cita Estándar, $75 por la Urgente y $115 por el auto para el examen.